Ivanka la terapeuta holística me enseña el placer de la puerta de atrás
Empecé a gemir y a mover la cadera, ella me dijo, “tranquilo vaquero aún no llegues”. Me dijo que abriera las piernas y comenzó a pasar sus dedos por mi ano a la vez que con la otra me pajeaba. Me dijo, “esto seguro que nunca te lo hicieron, te gustará, ¿sabes que los hombres tienen un punto g?” Yo...