La puta y yo
Me encaramé un poco sobre su cuerpo y antes de darme cuenta, estaba dentro de aquella mujer. Debí poner alguna cara de sorpresa al notar esa nueva sensación, pero la prostituta, respetuosa, no comentó nada. Lo que vino después surgió de manera inconsciente, instintiva. Con delicadeza acaricié su rostro, saqué el pene durante unos ...