La asamblea de las madres ninfómanas (4 ¿Final?)
Y Deborah, mi madre, todavía chorreando la leche de Minho, se puso frente a mí, abrió la boca y se tragó mi polla hasta la garganta. Chupó con amor de madre, lengua girando, garganta apretando. No aguanté. Me corrí con fuerza en su boca, chorro tras chorro, mientras ella tragaba sin desperdiciar ni una gota, mirándome a los ojos c...