Los pies de Alondra
Para poder tener mi fantasía completa me hinqué y ella al no poder dejar su pie en mi rodilla, puso el primer pie en mi hombro mientras que yo cogía el recién salido de su zapatilla y comencé besarlo todo; talón, planta, dorso, dedo por dedo, aspirando ese delicioso olor de su piel calientita, me sentí tan bien hincado ante...