Una deliciosa tarde con mi maestro
Fue delicioso, poco a poco incrementaba la velocidad, la excitación, la adrenalina de saber que estábamos en un lugar donde estaba pasando gente se escuchaban voces cerca, al ver que pasaba alguien solo decías “no te muevas” y tratabas de taparme la cabeza con tus manos, no podía dejar de mamar tu verga riquísima. Duré mucho tie...