Jugando con mi sobrina en el metro. Disfrutando de ella
Bajé mi mano de sus tetas hacia su vagina y lo que encontré fue divinamente perverso. No pude meter mi mano porque este anciano tenía la suya por debajo de la falda. Venía dedeándola. Esa decrépita mano traía sus dedos en la vagina húmeda de mi sobrina. Sentía el brazo de ella moverse también. Traté de seguirlo para ver que...