INICIO » País » Paraguay

Paraguay

Relatos eróticos de Paraguay

Consiguiendo al inversionista

En la empresa donde trabajo empecé a los 18 años como ya les comenté en relatos anteriores, mi primer puesto fue el de secretaria de mandados, cuando fui adquiriendo experiencia y cursando la carrera universitaria ascendí de cargo sustancialmente hasta llegar al puesto de Gere...
Leer más

El fetiche de la vendedora

Nunca fui de buscar ningún tipo de ropa específico para vestirme. Pero alguna vez tuve unos botines altos acordonados que me gustaban más que nada por su comodidad. Vestía simplemente vaqueros, algún buzo y chaqueta de abrigo si hacía falta. Pasó que un di...
Leer más

La virginidad de Eva

Un año después de nuestra noche de sexo, la señora Martha volvió a llamarme. Un año después de que mi abuela prácticamente me entregara a ella para satisfacerla en su viudez. Pensé que tal vez había sido largo el periodo y casi seguramente no...
Leer más

El culo de Celeste

Al sábado siguiente de la noche con Carina, nos volvimos a encontrar en la disco. Estaba solo acompañada por Celeste. La tercera amiga había decidido otros planes. Otra vez Carina estaba sola mientras su amiga bailaba. Rato después se acercó y me saludó. &mdas...
Leer más

El culo de Carina

Carina era la gordita del grupo de amigas. Esas que uno se solía encontrar en la disco o algún otro sitio los sábados por la noche. Siempre terminaba bebiendo sola y viendo como las otras bailaban con ocasionales festejantes o novios de turno. A mí me había llamado la a...
Leer más

Cata, mi jefa

Las relaciones laborales, debo decirlo, varias veces me acercaron a las relaciones sexuales. El caso de Cata es otro. Trabajábamos juntos en unas oficinas y ella era mayor. Yo andaba por los 25 y Cata 42. Era una señora de buena figura y vestía sobriamente. Siempre que usaba panta...
Leer más

La cola comprada

Marcia trabajaba en unas oficinas donde también yo trabajaba. Tenía entre 25 y 30 años, no más. Los días en que decidía ir con pantalones ajustados, eran una fiesta, una recreación a la vista. Uno de los mejores culos que se recuerden (para mí el me...
Leer más

Chocolate por mis agujeros

Les cuento, desde que me he acostado con mis ‘amigos’ negros en mi cabeza rondaba la idea de probar hacerlo con ambos a la vez, quería probar doble penetración de majestuosas pijas, saber qué se siente tenerlas dentro al mismo tiempo, las películas porno interracia...
Leer más

Mi madraza

Otra de aquella época entre mis dieciocho y veinte años. Mi abuela se fue de viaje y justo ese día me accidenté con una bicicleta, fracturándome el antebrazo derecho. Mi madre estaba ya de vuelta en casa y pudo auxiliarme. Terminé obviamente con el brazo enyesado...
Leer más

Una tarde tranquila que se tornó noche intensa

Estando divorciado, vivía en una casa pequeña y muy tranquila. Tenía un perro al que cada tarde sacaba a pasear por una placita cercana. Un buen día me senté para descansar y ver a mi perro jugar. En un banco cercano había cuatro chicas hablando a voces y tomando...
Leer más
de 12 «
*Acceso rápido: Nº de página y enviar