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Interracial

En relatos eróticos interraciales encontrarás historias sobre relaciones sexuales entre distintas razas o etnias. Dicen que el cambio de color es morboso.

Relato destacado

Interracial » Pag. 1

Día 11 (Jueves): En el pasillo

Lo Imaginé esa otra mujer teniéndola de rodillas, chupándole su enorme verga y recibiendo esa misma leche dentro de ella y que yo sentía que ya me pertenecía. Me temblaron las manos. Quería gritarle, romper todo… pero me tragué la rabia. Dejé el condón usado visible sobre el respaldo del sofá y esperé invadida de furia. El Ne...

Liu, la masajista china que me devolvió a la vida

No era el primero que ponía. Se subió, levantó una pierna y con su mano ayudó a mi rabo a entrar. Se acomodó mi rabo dentro de ella y empezó un movimiento de cadera que succionaba mi pene. La agaché sobre mi pecho y empecé a besarla, el movimiento seguía. Yo ayudaba empujando mi rabo cada vez más dentro de...

Cinco chicos negros para mi sola (2)

Los otros dos me ayudaron a subir sobre la mesa y poner mi cuca directo en su rostro, mientras con mis manos masturbaba su verga. Acto seguido me incliné y empecé a devorar esa verga como una puta loca, haciendo que eyaculara en menos de cinco minutos y recolectar mi tercer trago de semen en la copa de vino. El...

Cinco chicos negros para mi sola (1)

Y sin tan siquiera darme tiempo, ya tenía sus dedos metidos en mi cuca abierta y babosa de mi propio fluido, mientras yo sacaba su verga del pantalón. De verdad que esta verga lo tenía todo: era grande, gruesa, venosa, cabezona, curva y estaba totalmente mojada de líquido preseminal; era digna de un premio. Por eso, mientras él me me...

La negra del súper

Le saqué las tetas de esa prisión y se expandieron dejando unos pezones grandes. Agaché mi cabeza y empecé a mamar sus pezones como un niño con hambre, se iban contrayendo a medida que succionaba y poniéndose duros, con las manos le apretaba y sentía su suavidad. El rabo lo tenía bien duro, así que me bajé la cremallera y...

El negro se aprovechó de mí y yo sabía que lo iba a hacer

Así como en el fondo de mi concha golpeaba una y otra y otra y otra vez esa enorme verga. Ya me salía gemir, gemir de placer. Gemir como una puta. No sé si ni siquiera llamarme puta, las putas cobran. Yo me estaba dejando coger por un extraño en un callejón a las 2 de la mañana, no sé...

El fotógrafo de los deseos: Guerrera

Él la besó apasionadamente mientras la penetraba una y otra vez; ella acabó, el estremecimiento con un gemido parecido a quejido dio la señal; de pronto, él se desmonta y se pone de rodillas sobre ella, a la altura de sus pechos y con dos movimientos certeros de su pene eyaculó con abundancia y energía, la cara, el pecho, el...

Día 10: En el cuarto de lavado

Tras mamársela durante un buen rato cuando ya sentía que su verga comenzaba a temblar como queriendo venirse en mi garganta, el Negro me levantó, arrimó los detergentes y me acostó en la mesa, puso mis piernas en sus hombros y me penetró vaginal de golpe, con el culo completamente expuesto. Embistió con fuerza brutal, mis sandalias...

Día 9 (Martes): En mi cama matrimonial

Me arrodillé entre sus piernas, sujeté su verga con las dos manos y la metí en mi boca, succionando despacio las últimas gotas de semen que quedaban en la cabeza hinchada. Lamí cada vena, cada resto, bajé hasta sus huevos y los limpié también con la lengua, saboreando el sabor mezclado de mi culo y su semen. —Así… putita… l...

Día 8 (Lunes): En la escaleras (segunda semana)

Finalmente, el Negro se corrió dentro de mi culo con un rugido animal, chorros espesos y calientes que sentí inundándome. Se quedó unos segundos con la verga enterrada hasta el fondo, palpitando, luego me tomó de la cintura para cargarme y apartarme mientras iba sacando lentamente su vergota, dejando que su semen escurriera por mis m...
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