Día 13 (viernes): Encuentro clandestino en el cine
El Negro también excitado me besó profundo otra vez explorando con su lengua mi boquita y metió la mano bajo mi falda, frotando mi clítoris hinchado con dos dedos en círculos perfectos y rápidos. Me corrí por tercera vez, temblando contra su boca, mordiéndole el labio para no gritar, mi vagina estaba contrayéndose en espasmos mie...