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Interracial

En relatos eróticos interraciales encontrarás historias sobre relaciones sexuales entre distintas razas o etnias. Dicen que el cambio de color es morboso.

Relato destacado

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Día 12 (viernes): En el parque solitario

Abrí la boca con hambre total y lo recibí entero. Chupé con fuerza salvaje con mi lengua danzando alrededor del glande hinchado, succionando profundo mientras mis manos pequeñas rodeaban la base y masturbaban rápido. Él temblaba, sus caderas empujando suavemente contra mi cara. Y entonces se corrió… ¡Dios, cómo se corrió! Chor...

Me perdí en Brasil

Me cogieron durante horas interminables. Cambiaban posiciones sin sacarse de mí, moviéndome como muñeca de trapo. De mi boca a mi culo, de mi culo a mi coño, sin limpiar, sin importarles la suciedad, los fluidos mezclados, el desorden. Me volteaban, me ponían de lado, de espaldas, de bruces –siempre llena, siempre penetrada, siempr...

Cuckold: Segundo encuentro interracial

Sin sacarse la polla y despacio, se puso al revés, de modo que Mamadou tumbado y su polla entraban al culo de ella desde atrás. Ella empezó a darle sentones y gritaba con cada uno al cabo de un rato, volvió a ponerse de frente a él. Su culo estaba muy abierto, pero su coño era una locura. Lo tenía...

Cuckold: Primer encuentro interracial

Su garganta se ensanchaba y la polla curvada hacia abajo parecía entrar en su posición natural. Empezó a ponerse roja, se le notaba la vena de la frente y daba arcadas. Como no le decía de parar, Mamadou siguió apretando y follándole la boca. Entraba prácticamente entera, en una de estas arcadas, echó un montón de babas y mocos p...

Día 11 (Jueves): En el pasillo

Lo Imaginé esa otra mujer teniéndola de rodillas, chupándole su enorme verga y recibiendo esa misma leche dentro de ella y que yo sentía que ya me pertenecía. Me temblaron las manos. Quería gritarle, romper todo… pero me tragué la rabia. Dejé el condón usado visible sobre el respaldo del sofá y esperé invadida de furia. El Ne...

Liu, la masajista china que me devolvió a la vida

No era el primero que ponía. Se subió, levantó una pierna y con su mano ayudó a mi rabo a entrar. Se acomodó mi rabo dentro de ella y empezó un movimiento de cadera que succionaba mi pene. La agaché sobre mi pecho y empecé a besarla, el movimiento seguía. Yo ayudaba empujando mi rabo cada vez más dentro de...

Cinco chicos negros para mi sola (2)

Los otros dos me ayudaron a subir sobre la mesa y poner mi cuca directo en su rostro, mientras con mis manos masturbaba su verga. Acto seguido me incliné y empecé a devorar esa verga como una puta loca, haciendo que eyaculara en menos de cinco minutos y recolectar mi tercer trago de semen en la copa de vino. El...

Cinco chicos negros para mi sola (1)

Y sin tan siquiera darme tiempo, ya tenía sus dedos metidos en mi cuca abierta y babosa de mi propio fluido, mientras yo sacaba su verga del pantalón. De verdad que esta verga lo tenía todo: era grande, gruesa, venosa, cabezona, curva y estaba totalmente mojada de líquido preseminal; era digna de un premio. Por eso, mientras él me me...

La negra del súper

Le saqué las tetas de esa prisión y se expandieron dejando unos pezones grandes. Agaché mi cabeza y empecé a mamar sus pezones como un niño con hambre, se iban contrayendo a medida que succionaba y poniéndose duros, con las manos le apretaba y sentía su suavidad. El rabo lo tenía bien duro, así que me bajé la cremallera y...

El negro se aprovechó de mí y yo sabía que lo iba a hacer

Así como en el fondo de mi concha golpeaba una y otra y otra y otra vez esa enorme verga. Ya me salía gemir, gemir de placer. Gemir como una puta. No sé si ni siquiera llamarme puta, las putas cobran. Yo me estaba dejando coger por un extraño en un callejón a las 2 de la mañana, no sé...
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