Día 8 (Lunes): En la escaleras (segunda semana)
Finalmente, el Negro se corrió dentro de mi culo con un rugido animal, chorros espesos y calientes que sentí inundándome. Se quedó unos segundos con la verga enterrada hasta el fondo, palpitando, luego me tomó de la cintura para cargarme y apartarme mientras iba sacando lentamente su vergota, dejando que su semen escurriera por mis m...