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Acoso al hijo y derribo de la madre (III)
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Habían pasado 3 semanas desde el encuentro entre Elisa y Luzbel y no se habían vuelto a ver. Elisa no sabía lo que pasaba con su hijo y sus amigos y la actitud de él era muy reservada y Elisa notó que le volvía a faltar dinero de su monedero. Una noche mientras cenaban Elisa no pudo reprimirse y le pregunto a su hijo:

– Que te pasa… cuéntame, no éstas bien con tus amigos.

– No nos llevamos muy bien – contesto Pedro.

– Por eso no vienen por aquí – le dijo ella acariciándolo – ya encontraras otros amigos.

Aquella noche Elisa se fue preocupada por su hijo a dormir y una parte de ella sintió un vacío por no volver a ver a Luzbel y se masturbo y antes de quedarse dormida pensó que era lo mejor para todos que su hijo se apartara de sus amigos y ella olvidara lo que había pasado.

El fin de semana su hijo se iba pasarlo con su padre (cada tres semanas) y Elisa lo acompaño a la estación de autobuses y notó que su hijo estaba profundamente deprimido.

– ¿Qué te pasa hijo? Cuéntaselo a mama – le dijo Elisa.

– Me preguntaste por mis amigos – contesto él – me están acosando mama.

– ¿Qué te hacen cariño? – pregunto Elisa sorprendida.

– Me obligan a darles dinero – contesto preocupado – y Luzbel cuenta mentiras sobre ti.

– ¿Qué te dice de mí? -pregunto Elisa intrigada.

– Que eres una cualquiera y que haces cosas que yo no me creo.

– ¿Qué cosas dice que hago? – pregunto ella.

– Que la chupas muy bien mama – le dijo él – y eso no es cierto ¿verdad?

– Como va a ser verdad hijo – se excusó ella – eso son cosas que los hombre decís de las mujeres cuando no podéis conseguirlas… vas a creer eso de mí… eso lo dice por irritarte y sacarte de tus casillas… pero quédate tranquilo que tu mama lo arreglara… dame su móvil.

Elisa se despidió de Pedro que se fue más tranquilo y le envió un whatsapp a Luzbel:

¨ quiero hablar contigo, estoy en casa… Elisa¨

Elisa condujo hasta su casa furiosa y recibió un WhatsApp de Luzbel con un emoticono con una mano y el pulgar hacia arriba… Ok

Elisa espero toda la tarde y ceno y se fumó un par de cigarros en la cocina, hasta que sonó el timbre de la puerta, Elisa fue a abrir apresurada y estaban los dos amigos/acosadores de su hijo.

– Pasad – dijo enfurecida Elisa – y este que hace aquí – dijo señalando a Celio

Ellos entraron y Elisa visiblemente enfurecida empezó a discutir con ellos

– ¿Qué le estáis haciendo a mi hijo? – grito Elisa – y tú que le cuentas de mi – le aulló enfurecida a Luzbel

– Tu hijo es muy imaginativo – se excusó Luzbel – y tú éstas muy enfurecida

– Estoy como me da la gana – chillo Elisa – y le obligáis a quitarme dinero para dároslo a vosotros para saber qué.

– Bueno eso es para fumar unos porillos – le contesto Celio

– Tú te callas – le contesto ella malhumorada

Celio se apartó a un lado y se puso detrás de ella mientras seguía discutiendo. Luzbel se acercó a ella y Celio por detrás la sujetaron los dos.

– Estas muy disgustada – le dijo Luzbel – Después de follar ya estarás más tranquila

Elisa se dio cuenta en aquel momento que estaba sola en casa con los dos amigos de su hijo dispuestos a abusar de ella.

– No, no esto no va a pasar – dijo ella intentando apartarse de los dos

– Vamos a follarte guarra – le dijo Luzbel mientras Celio la agarró fuertemente por detrás – Tú lo que buscas es que te follen bien follada.

– Por favor dejadme – suplico ella llorando – esto no puede pasar

– Estas provocándonos puta – le susurró Celio a la oreja – me han dicho que eres muy marrana en la cama.

El móvil de Elisa sonó y ella les suplico que le dejaran cogerlo, Luzbel se lo acerco. Era su hijo y Elisa empezó a hablar con él mientras Luzbel la descalzaba y Celio le pasaba las manos por debajo del jersey y le desabrochaba el sujetador y le acariciaba las tetas.

– Yo también me voy a dormir – le dijo Elisa a su hijo

– Dile que esta noche te vas a hartar de follar – le bisbiseo Celio muy suavemente en la oreja, mientras Luzbel le quitaba los pantalones.

– No hijo no he hablado con tus amigos – dijo Elisa – pero lo haré

A Elisa se le escapo un refunfuño cuando Luzbel le quitaba los pantalones y ellos se rieron en silencio tapándose la boca.

– Ah… es que estoy en la cocina – contesto incomoda Elisa cuando su hijo pregunto por los ruidos – estoy lavando los platos… Buenas noches cariño.

Elisa colgó el móvil y Luzbel y Celio empezaron a reírse a carcajadas, Elisa le soltó una bofetada enfurecida a Luzbel y este la agarro por los brazos mientras una mano de Celio le pellizcaba un pezón y la otra se metía por dentro de sus bragas y sus dedos alcanzaron a acariciarle el coño.

– Tiene el chocho bien calentito y mojado – le dijo Celio a Luzbel, Elisa soltó un gruñido y negó con la cabeza.

– Ya te dije que es una buena guarra – contesto Luzbel mientras le quitaba las bragas – ésta deseando que la follen.

Luzbel cogió a Elisa por los brazos y la llevo a su habitación y la obligo a agacharse mientras Celio se desnudaba y Luzbel le quitaba el jersey y el sujetador y Elisa quedo totalmente desnuda.

Luzbel le agarro los brazos y Celio se puso delante de ella y le llevo su polla a la boca, Elisa cerro los labios y Luzbel le metió los dedos en la boca y le obligo a abrirla, Celio le metió la polla en la boca y agarrándole por el cuello empezó a follarla por la boca.

Elisa agarro la polla de Celio con las manos se la saco de la boca y empezó a hacerle una paja, Luzbel vio que Elisa ya participaba y la soltó, Elisa se llevó la polla de Celio a la boca y empezó a chupársela, no era tan grande como la de Luzbel, pero si más grande que la de su exmarido.

– Cómo me la chupas guarra – le dijo Celio – todas las feas hacéis buenas mamadas

Elisa le lanzo una mirada y le dio dos lametones en el glande que le arrancaron un bufido de satisfacción.

– os dejo solos voy a cenar algo – dijo Luzbel y se fue a la cocina

– Así guarra muy bien – decía Celio satisfactoriamente – ¿te gusta chupar la polla de los amigos de tu hijo?… que puta que eres

Celio puso a Elisa encima de la cama le abrió las piernas y empezó a comerle el coño, en aquel momento Luzbel venía de la cocina comiéndose un sándwich y se desnudó y se puso de rodillas delante de Elisa y ella se llevó la polla de él a la boca y empezó a chupársela mientras Celio le comía el coño.

– Notas como le huele el chocho – le pregunto Luzbel a Celio

– Le huele a prostíbulo… ésta muy cachonda – contesto Celio – no me podía imaginar que sea tan marrana

– ¿Quieres correrte marrana? – le dijo Celio mientras le metía dos dedos en el coño y empezó a moverlos

Elisa se sacó la polla de Luzbel de la boca y mientras la agarraba miro desafiante a Celio cómo le provocaba su primer orgasmo de la noche y se corrió salvajemente mientras su cuerpo convulsionaba y temblaba. Celio no la dejo descansar y la penetro profundamente, Elisa soltó un gruñido y se llevó la polla de Luzbel otra vez a la boca.

– Que guarra que es – decía Celio – dos pollas para ella sola.

– La maricona de su hijo no se imagina cómo se traga las pollas la gorda de su madre – dijo Luzbel humillándola – cómo se folla a los amigos de su hijo de dos en dos.

– Me estáis volviendo muy puta – dijo Elisa con la voz entrecortada y Luzbel le daba golpes con la polla en la cara y ella abría los labios para chuparla.

– No sé lo que le cuenta su hijo – se sumó a la humillación Celio – pero ella no le cuenta a él cómo se abre de piernas y deja que le follen el chochito calentito.

– Quien va a venir a follar una gorda y fea cómo esta – dijo Luzbel – chúpale los pies verás cómo le huelen.

Celio le subió los pies a sus hombros y los olio y los chupo mientras la follaba profundamente.

– Cómo le huelen – dijo Celio – es una mama muy marrana

Elisa empezó a temblar y agitarse y ellos vieron que le venía otro orgasmo y Luzbel le quito la polla de la boca y ella empezó a chillar sin control.

– Cómo se corre la gordita – dijo asombrado Celio – que puta que es.

Elisa se corrió salvajemente mientras Celio la siguió follando intensamente y empezó a temblar y bufar.

– ¿Dónde quieres que me corra gordita? – le exclamo – ¿en tu chochito?

Elisa le hizo un gesto para que se apartara – en mi coño no… córrete en mi boca – se llevó la polla a la boca y apretándole el tronco Celio le descargo toda su caliente corrida.

– Te vamos a follar toda la noche gorda – le dijo Luzbel dándole la vuelta y penetrándola – te vamos a dar polla hasta que quedes satisfecha.

Elisa enterró la cara en las sábanas y ahogo los gritos de placer que le provocaba Luzbel follándola sin compasión y no podía ver como Celio fue a buscar unos preservativos y un bote de lubricante que traía en su pantalón.

– Me vais a matar follándome – suspiraba Elisa – me voy a volver a correr

Luzbel la follo intensamente y Elisa se corrió otra vez y se quedo estirada en la cama temblando y con la respiración agitada, aquellos dos jóvenes la estaban llevando a un orgasmo detrás de otro.

Luzbel se puso de rodillas detrás de ella y la cabeza de Elisa quedo en las piernas de él y le acariciaba el coño con los dedos.

– Ahora vas a follar como nunca te han follado – le advirtió Luzbel

Celio volvió a la habitación con un preservativo puesto en su tiesa polla y un bote de lubricante en la mano.

– Sujétala – le dijo Celio y Luzbel le agarro de las pantorrillas y le subió las piernas y Elisa quedo bien abierta para Celio

– ¿Qué me vas a hacer? – pregunto Elisa preocupada

– Relájate marrana – le dijo Celio y puso dos dedos en el bote y los llevo a su ano embadurnándolo.

– No por favor, no me hagas eso – rogó Elisa asustada – te lo suplico… no quiero hacerlo

Celio se untó su propia punta de la polla y la llevo a la entrada del culo de Elisa, mientras Luzbel la sujetaba firmemente.

– No dejes que me folle por el culo – le suplico a Luzbel

– cállate marrana – le ordeno Celio – a las putas cómo tu hay que darles por el culo

Celio la penetró sin compasión y una buena parte de su polla entro en el culo de Elisa que soltó un alarido de dolor y la volvió a penetrar más profundamente y Elisa se agarró fuertemente a los brazos de Luzbel y soltó unos alaridos de dolor, por un momento en la habitación solo se podía oir la respiración agitada de Elisa y los gritos desgarradores de dolor que parecía que iban a reventar los cristales de las ventanas, para desgracia de Elisa aquella noche no había mucha gente en la urbanización y su chalet estaba muy apartado y no podían oírla gritar.

Celio la penetraba con dureza y dejaba la polla quieta en el culo de Elisa y la empujaba para que entrase más profundamente.

– Que culo más apretado que tiene la gorda – se quejaba Celio – le voy a abrir el culo bien abierto a la muy puta

– Oh. Mi culo – las palabras entrecortadas salían de la boca de Elisa – no me lo folles… me duele mucho

– Relájate marrana – le dijo Luzbel abofeteándola en la cara – no estés tan tensa y no te dolerá tanto.

Celio empezó a bombear, y el lubricante hizo que la polla de él empezase a deslizarse lentamente dentro del culo de Elisa que seguía gritando.

– Ya te estoy follando el culo guarra… tienes que ayudarme- le pidió Celio – quiero que aguantes y te dejes follar puta, lo peor ya ha pasado.

– fóllame despacio – suplico Elisa llorando – me duele mucho mi culo… por favor no me hagas daño.

– Ya empieza a dilatar – dijo Celio – vete acostumbrando gorda, a que te follen por el culo

– Fóllala bien follada a la marrana – dijo Luzbel – rómpele el culo

– Despacio – te lo suplico – mi culito -susurraba Elisa mientras su mano estrujaba la polla de Luzbel.

Celio la empezó a follar más intensamente lo que arranco gritos de dolor de Elisa

– Quiero escuchar como chillas mientras te rompo el culo gorda – la humillaba Celio – le vas a contar a tu hijo cómo has dejado que te rompan el culo porque eres una puta.

Luzbel dejo de sujetarla al notar que ya no oponía tanta resistencia, le metió dos dedos en el coño y empezó a meterlos y sacarlos y los gritos de dolor empezaron a ser gritos placenteros. Celio saco la polla de el culo de Elisa se quitó el preservativo manchado de sangre y heces, se untó la polla con lubricante y la volvió a penetrar analmente y Luzbel le pasaba los dedos por el clítoris.

– Que me estáis haciendo – chillaba Elisa – me voy a volver loca

– ¿te gusta que te den por detrás marrana? – le afeaba Celio – cómo me pone darte por el culo gorda

Elisa aceptaba que la polla de Celio la follase intensamente y empezó a temblar los dedos de Luzbel entrando y saliendo de su coño la llevaron a otro orgasmo y de su coño salió un chorro de líquido seguido de una gran cantidad de fluido, Celio la siguió follando intensamente mientras que Luzbel le subió la cabeza y la obligo a mirar como Celio la estaba sodomizando, Elisa ya no dejaba de gritar placenteramente y de su coño salió una sorpresa.

– Mira cómo se ésta meando de gusto la muy guarra – dijo Celio al darse cuenta – vas a suplicar que vengan a clavártela por el culo… mírame mientras te rompo el culo.

Elisa lo miro avergonzada y ya dejaba que la follasen dócilmente por detrás.

– ¿te gusta que te folle por donde nadie te ha follado gorda? – le exclamaba Celio burlándose

– Sigue follándome – pidió Elisa incomprensiblemente para ella – me vas a reventar… pero sigue dándome.

– De todas las milf que nos hemos follado, esta es la más puta con diferencia – le dijo Luzbel a Celio.

Celio no aguanto más y empezó a follarla intensamente subiéndole las caderas, empezó a temblar y bufar aireadamente y le lleno de leche el culo a Elisa que al sentir aquel líquido tan caliente dentro de ella se quedó espatarrada en la cama con las piernas temblando.

– Vaya polvo le he metido a la puta esta – dijo Celio apoyado en la pared agarrándose la polla y soltando leche todavía por el suelo.

Luzbel le metió la polla en la boca a Elisa y empezó a follarla sin que ella opusiese ninguna resistencia y también se corrió llenándole la boca de leche.

– Cada día eres más puta – le dijo Luzbel agarrándola por la barbilla

Ellos se vistieron y se fueron y Elisa quedo tumbada en la cama agazapada con el culo dolorido y lleno de esperma, pero con una sonrisa en la boca, los amigos de su hijo la habían follado cómo nadie lo había hecho y se quedó dormida plácidamente.

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