Mi compañera de trabajo, Elsa y yo
Dicho y hecho, Elsa se bajó de mí, se tumbó sobre el sofá con las piernas bien abiertas, Alicia también se apartó de mí y poniéndose en pompa, llevó su boca hasta el coño de Elsa, y nuevamente se puso a lamerle el coño, yo me puse detrás de ella de rodillas, y en esta postura, volvía introducir mi polla...