Desvirgo la colita de una ex novia
Así que continué clavándosela y sentí a medida que avanzaba como mi verga era literalmente estrangulada por el anillo estrecho de su culo. El avance fue lento, cruento; pero, progresivo. Ambos pagamos con dolor el precio de nuestra lujuria; pero, valió la pena, pues, al cabo de unos minutos su culito estrechísimo y caliente albergab...