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Sexo con maduras

Apasionantes relatos de sexo con maduras. Historias sobre relaciones entre jóvenes y maduritas calientes, morbosas y experimentadas.

Relato destacado

Sexo con maduras » Pag. 8

Rojo intenso (1): Noche de copas (parte 1)

En un momento, él la abrazó desde atrás, pegando su pecho sudado a la piel de ella. La tomó por la cintura y la atrajo hacia él, haciéndola sentir completamente envuelta, completamente suya. Sus manos buscaron sus senos con una mezcla de ternura y lujuria, los sostuvo con firmeza, como si a través de ellos pudiera sentir el latido ...

Madre e hija me compartieron

En la noche siento que alguien entra en mi cuarto, silenciosamente se mete debajo de las cobijas… Una cálida mano me acaricia el pecho, la espalda y se mete debajo del bóxer, tomándome la verga que se pone al palo en el acto. No habla, no pregunto quién es, con tal calentura ni falta que hace, cualquiera de las mujeres...

Mi hijo y la madre de su amigo Pedro

Rápidamente nos quitamos la ropa la ropa, que en su caso era de apenas un tanga, diminuto y transparente de color azul, la dije lo mucho que la deseaba, ella me ordenó tumbarme sobre el sofá y se colocó de rodillas encima de mí, sus adorables tetas quedaron ligueramente por encima de mi cabeza, por lo que me puse a...

Me follé a la vecina de enfrente

Ella no dudó y se dio la vuelta. Agarré sus pechos por detrás y se la clavé de nuevo. No podía dejar de mirar su culo. Metí un dedo en él y gimió. Le metí otro y volvió a gemir. Ya con tres dio un pequeño grito. "Te voy a romper el culo". Se la saqué del coño y metí...

La mamá de mi novia

Lo levanté, miré sus pantorrillas... sus muslos... ¡aaaah! ¡Sus caderas! Y se veía claramente sus labios vaginales entre esos suculentos muslos... decidí hacer esto más lento, por lo que me enfoqué a su cuello, a su espalda... qué piel tan suave tenía... Iba bajando, acariciándole la espalda con la puntita de mi lengua... cuand...

Contacté con Carmen, una madurita casada

A mí la verdad es que no se me había bajado el empalme porque estaba muy cachondo. Así que quise penetrarla por ese culito tan apetecible que había visto hacia pocos momentos, ella se sentó encima de mí y comenzó a meterse mi pene duro despacito hasta que consiguió entrar y comenzó a pegar botes encima de mí, yo la...

Ser la jefa nunca fue tan sucio. O tan delicioso

—Ese día, tú ya me imaginabas así, ¿verdad? Asintió. Lo sentí temblar. Sacó su verga con manos torpes y la frotó contra mi humedad por encima de mi ropa interior. Empapada. Preparada. Me hice a un lado las bragas y lo guie para que me penetrara. Lento al principio, como si no creyera que eso estaba ocurriendo. Luego más profund...

Esa noche el jefe fui yo

Alargué mi mano, logré tocar tu cintura. Creí que me iba a desmayar. Tú te dejabas hacer, mitad excitada, mitad anulada por la sorpresa. Aproveché esa situación y seguí acariciándote, loco de excitación. Pasé mis manos por tu cintura, por tu abdomen, seguí subiendo hasta que rocé con mis dedos la parte baja de uno de tus pecho...

La contadora en el trabajo

Yo no la escuché y empecé a penetrarla por su rico ano, que para sus tremendos glúteos, costaba, así que le pedía que se volteara para así empinada tener una buena vista y mejor acceso, vaya que eso empinado se veía riquísimo, ver como duplicaba su tamaño y ver como su ano ya me lo pedía, empecé suave pero conforme...

La paja no es como el trigo

Se abrió de piernas, me llevó a su otra boca, la vertical, pidiendo acción, que le diera otra inundación de leche. Movía las caderas, los labios de la conchita se abren y cierran como boca sin dientes, comprime y libera, aspira y suelta, me está cogiendo, dando una cogida de antología, de esas que se hacen en unos minutos y...
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