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La señora de la cabina de Internet (3)

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Todo empezó dándole masajes para luego terminar en la cama de la señora Ada acompañando su soledad con la venia de su esposo

Conmigo no había problema en quedarme a dormir con la señora Ada las veces que se pudiera y que nadie me reclamara porque mi familia estaba en el interior del país y vivía sólo acá en Lima en una pensión.

Ya estaba amaneciendo y tuve la mejor manera de despertar cuando al abrir los ojos ahí estaba Ada bien entretenida con mi verga dándole de besos y lenguazos en el glande que al instante también recobró su dureza y luego lo metió a su cavidad bucal, era muy buena con la boca y lengua la señora sus manos daban masajes a mis testículos.

-Buenos días ¿Veo que amaneciste con apetito?

-Siii... Franck… hace tiempo que no tenía una buena verga en las mañanas, disculpa pero no lo pude evitar se veía tan apetitoso...

Y prosiguió dándome una buena mamada a la verga unos minutos más, cuando ya estaba en su máxima erección ella sola se subió sobre mí y sujetando el falo con su mano lo dirige a la entrada de su sexo que ya estaba bien lubricada de lo excitada que se encontraba.

-Ohhh... qué rico, tan duro ohhh... Frank…

Mi verga iba entrando a su chucha caliente y hambrienta, las paredes vaginales poco a poco iban cediendo al diámetro y tamaño del falo que de ahora en adelante estaría ahí buen tiempo.

-Ohhh... mi amor tan rico y grande ohh...

Estaba muy feliz cuando lo tuvo todito adentro de su vagina y se quedó quieta unos segundos ella lo estaba disfrutando era mucho tiempo que su marido la había dejado sin verga y su cuerpo lo reclamaba ya, Ada empezó a dar movimientos pélvicos muy suaves al inicio y fue subiendo la velocidad de sus caderas sobre mí.

-Ahh... ohhh... Dios qué rico... ohhh…

Ella cabalgaba como una amazona sus tetas se movían al ritmo de su caderas era todo un espectáculo verla como ella disfrutaba y me estaba cogiendo y la dejé que hiciera todo lo que quisiera, entendí era una mujer madura con muchas ganas de una buena verga.

-Así así Adita sigue sigue, muévete de ahora en adelante esta es tu pinga ohh que rico eres toda una fiera…

Mis manos cogieron sus enormes tetas y las sobaba con fuerza ella inclino su cuerpo hacía mí y pude meter en mi boca sus pezones duros que mordí muy despacio ella seguía moviendo el culo con una maestría digna de admiración no podía entender como su marido la estaba cambiando si era una fiera en la cama…

-¿Mi amor te gusta cómo me muevo?...

-Siii muy rico... pareces una licuadora... ohh sigue... sigue ahhh... ahhh... Gracias por esto…

-Ahora viene lo bueno... No gracias a ti por todo por escucharme y ayudarme en la cabina…

Y se volteó y me dio la espalda e inclinó su cuerpo para adelante dejándome ver como mi verga entraba y salía de su chucha sus labios se abrían y cerraban eso me calentó mucho estaba totalmente mojada y la penetración era muy buena abro con las manos sus nalgotas para ver más y un dedo tocó la entrada de su ano aprovechando su propio impulso casi entró.

-Ayyy mi amor me hiciste doler. Ten un poco de paciencia mi amor todo en su momento y recién estamos empezando.

Y tenía razón no había porque apurar las cosas si desde que empecé a darle los masajes todos los días fuimos muy lento hasta acabar ahora ella saltando y moviendo su culo sobre mi verga bien arrecha.

Acomodé una almohada más en mi cabeza para tener una mejor visión como entraba y salía mi verga de su caliente y mojada chucha definitivamente tirar con una mujer de 42 años que sabe y usa esa experiencia cuando cacha bien rico no había comparación con mi ex que tenía que estar diciendo que hacer.

Ahora ella había bajado las revoluciones en sus movimientos sobre la verga para alargar un poco más y seguir disfrutando ambos... "más sabe la diabla por vieja que por diabla" dice un refrán que acá se aplicaba.

-Ahh ahh mi amooor... meee vengooo Ayyyy

Cómo todo lo bueno tiene que acabar también al final sucedió y ella llegó a tener un orgasmo su cuerpo se estremeció por completo, y la vista era espectacular como sus jugos salían de la chucha roja y mojada parecía que se estaba orinando nunca imaginé que una mujer logrará eso, ahora yo sujetaba sus caderas y seguía cogiendo hasta que también llegó a eyacular en su vagina y se juntaron mi semen y con su jugos.

-Ohhh... qué ricoo…

Nuestros cuerpos totalmente mojados por la transpiración y aún agitados luego de tan buena cogida se juntaron nuevamente nos abrazamos y nos besamos tiernamente luego Ada puso su cabeza apoyada en mi pecho luego de unos minutos se quedó dormida, yo con 19 años con juventud y ella con 42 años con la experiencia habíamos hecho muy buena combinación.

Cuando desperté vi la hora ya eran las 7.30 am tenía que ir a la universidad rápidamente me fui a la ducha no la quise despertar, al salir me cambie muy rápido y le di un beso en la frente y me fui…

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