Una evidente y perjudicial desproporción
- “¡Yegua, que buena que estás!”
- “¡Grosero, viejo verde!”.
- “Perdón, perdón, fue algo impensado, me salió sin querer cuando súbitamente te vi. Tenés razón, fui grosero pero también debés aceptar que tengo buen gusto. Lo de vie...