Sheila la colombiana virgen. Otra historia de Antonio el albañil
Ella se puso de lado en la cama acurrucada y yo la abracé, “no te preocupes conmigo estás segura”. “Gracias Toni”. Así pasamos la noche. La tentación durmiendo a mi lado. Pero no quise sobrepasarme. Al despertar estaba en cucharilla con Sheila y como un resorte mi rabo se puso en acción empujando la braguita hacia dentro del ...