Bettina ya no es virgen
Desde esa noche en que Bettina me vendió su culo me hice adicto a él, y no había día que no pensara en ese culo redondito con su agujerito chiquito y apretado y mi verga, mis dedos y mi lengua entrando en sus profundidades.
Ya no tenía que esperar mi turno de trabajar hasta las 20 de la noche para cul...