Té caliente
No podía aguantar más las ganas de tenerla así que la tomé de la cintura y la besé con tanta pasión, la despojé de la ropa y ella hizo lo mismo conmigo. Estábamos piel con piel... yo muy excitado de tenerla... mi verga estaba a reventar... ella la tomaba entre sus manos y la masajeaba con movimientos expertos... Esa fue...