Decadencia filial: Un acuerdo inesperado (1)
Optó por continuar e inclinarse más, lo que pareció acrecentar su excitación. Tenía el jabón en la mano y lo dejó caer a propósito. Escuchó lo que estaba segura era un jadeo ahogado. No se dio la vuelta. Al contrario, se agachó muy despacio para que, al recoger el jabón, su culo pareciera lo más grande y ancho posible. Sabía...