Después de una cena medieval
Habíamos salido a cenar una noche de fin de semana, sin que ninguno de nosotros imaginara que todo cambiaría entre nosotros. Ella se convertiría en una fogosa mujer que yo debía montar hasta dejarme exhausto. Era guapa, sexy y llamaba la atención de todos los ejecutivos de la compañía donde yo trabajaba. Era una de las jefas más...