La mujer de mi amigo me folló a gusto
Sara se desabrocha la blusa, tirándola al suelo. Un sujetador negro de encaje sujeta bien alto dos cántaros exquisitos. Se lo quita muy despacio. Yo me tumbo en la cama y espero a que me monte. Aunque es una buena jaca, en esta ocasión adoptaría el papel de jinete. Mientras me cabalga aprovecho para lamerle y chuparle los pezones. Me...