1984 Enero. La tía política
Y comenzó una suave pero intensa mamada, una chupada de pija de campeón. Luego, me enseñó con su boca, con sus manos, con su cuerpo que se abría bajo el mío como un territorio desconocido que de pronto se volvía familiar. Me enseñó la geografía de una mujer: el cuello, los pechos, el vientre, el lugar húmedo y cálido donde...