La masajista (Capítulo 4): Juliana
Me desperté cerca del mediodía, en mi piso enorme y vacío. Me senté con un café en la mesa de la cocina, y hojeé el diario sin leerlo. Mi mente estaba lejos, enredada en los increíbles acontecimientos del día anterior. Una montaña rusa de emociones, pero en el sentido má...