Mi vecino del fin de semana (3)
Su torso en V ya era atractivo de frente, un auténtico Adonis, pero de espaldas estaba fantástico, con formas casi femeninas, culminando en su estrecha cintura y sus nalgas redondas y perfectas, con forma de manzana, una delicia para la vista, un verdadero manjar para mi boca, como pude comprobar enseguida, cuando comencé a lamerle su ...