Valeria. Tuve que seducir y coger a la vecina para olvidarla
Era un espectáculo tan erótico. Ese culo moreno, con algunos vellitos me incitó a besarlo. Pasé mi lengua completamente. Ella no se inmutó, solo gimió y lo abrió aún más. Palpitaba. Le metí la lengua lo más profundo que pude, sin importar el olor que salía de él ni el sabor. No estaba pensando ya nada, solo me dejaba llevar...