La madre de mi amigo Miguel
Mientras me calentaba más y más, podía notar como José frotaba su miembro por encima de la pierna de la señora Cecilia, mientras ella sonrojada y con la respiración entrecortada se sujetaba de la mesa con unas verduras a medio picar. Sin darme cuenta, me vi magreándole ese culo y metiéndole mis dedos manchados con algo de carbón ...