Diario de Lucy
Cuando estuve a punto de romperme, de caer en un orgasmo imposible de contener, él me soltó de golpe. Mis piernas temblaron, la frustración me arrancó un gemido casi rabioso, y antes de que pudiera reclamarlo me giró con fuerza y me pegó contra el espejo. Sentí el frío del cristal en mis pechos, el calor de su cuerpo presionando...