Bolas chinas
Como en muchas otras ocasiones hoy también he quedado en recogerte a la puerta de tu trabajo. Paro con el coche a pocos pasos de tu edificio y ya veo que estás de pie en la acera esperándome. Te tengo casi delante de mí contemplándote con tu traje de ejecutiva. Con la blusa blanca de seda y la falda de l...