Regalo
Al principio se retorció, soltó un gemido que era mitad placer, mitad protesta. El semen se volvió espuma entre mis dedos, cremoso, blanco, pegajoso como nata batida que se acumula y se deshace. Siguió gimiendo, arqueando la espalda como si algo dentro de él se abriera de par en par. Y entonces volvió a venirse, un segundo orgasmo m...