Julia, la farmacéutica (9): Como novios en el restaurante
Pues ya no, la verdad. A ver, lo notaba en el culo, pero supongo que se me había ido abriendo y adaptando al plug y, la verdad, me daba más placer que otra cosa. Y mucho morbo. Me imaginaba que Pancracio después querría probar mi culo y eso me excitaba. Así que estábamos comiendo y bebiendo, muy a gusto. Mi...