Mi hijo vuelve a casa
Estaba tan caliente que ya no veía a Facundo como mi hijo, sólo quería seguirle el juego y lo hago sin perder tiempo. Me levanto la remera, le muestro mi ropa interior, nada sexi, una prenda de algodón blanca, chiquita, casi una tanga. Con mi pulgar derecho la deslizo un poco hacia abajo y le muestro mis rulitos púbicos, solo...