Mi chongo favorito: Navidad
Después, me levantó de golpe, me llevó al cuarto, me puso en cuatro sobre la cama y empezó a jugar. Me rozaba con la punta de la verga en mis labios vaginales, amagaba con metérmela. Así pasó un buen rato hasta que de una embestida me la metió toda, haciéndome gemir fuerte. —La concha de tu madre, qué rica que...