Decadencia filial: Un acuerdo inesperado (3)
Manuel volvió a empujar con más fuerza dentro de la raja del culo de su madre, sonriendo y gruñendo. La paciencia de Mariana ante las embestidas le hizo considerar a su hijo que toda esta situación no solo se trataba de solucionar su "problema", sino que además le estaba gustando sentirse deseada. Manuel le preguntó si podía bajars...