Relatos Porno

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Relatos Porno » Pag. 285

Cayendo en la red (4)

Susana no se hizo esperar, introdujo la polla en el ojete ya lubricado por Amanda y comenzó a follárselo. Amanda tenía sobre su cara dos coños, y una perspectiva de primera de la sonorización de la dependienta. Casi no podía respirar, pero le daba igual, estaba en éxtasis, se había vuelto a correr y cada vez quería más. Jake est...

Mi hija, su novio, mi mujer y yo (2ª parte)

Mi hija, mientras tanto, seguía chupándomela y recibía en su chocho las cada vez más violentas embestidas de Marcelo. Mientras pegaba saltos sobre él, me tenía agarrado por las caderas y solo soltaba las manos para introducirme algún dedo en el culo o acariciarme los cojones. Momentos después, Marcelo le indicó que se levantara y...

Haciéndolo con mi propio primo

Estaba loca de placer, la polla de mi primo cada vez estaba más hinchada y dura, hasta que, por fin, se corrió con fuerza alcanzando mi boca con su semen. Yo aún no me había corrido y mi primo lo adivinó, así que descendió por mi cuerpo con su polla aún rezumante de dulce y blanca leche y empezó a...

Su marido no la satisface ¿podrá hacerlo su hermano?

La verga de Carlos en ningún momento se ablandaba, al contrario, en esa posición la sentía más grande aún. Cada embestida de su hermano sacaba un largo y profundo gemido desde lo más profundo de su ser, gemidos que se podían escuchar fuertemente por toda la habitación, cosa que al parecer excitaba más a Carlos que con más fuerza...

Mi mujer me engaña

Recién allí pude ver de quien se trataba era Julio su jefe. Este le acariciaba la cola. Reprimí el impulso de lanzarme a interrumpir el banquete. Pensé para mis adentros en los días que Mariela tenía que quedarse en su trabajo, como horas extras, de seguro el viejo asqueroso se la cogía en la oficina, con razón ella consiguió un...

Mi esposa y nuestro amigo holandés

Me pongo la bata, pues no me parece correcto exhibir la verga erecta, y me planto en la puerta de su habitación. Observo la gloriosa escena de mi amada tumbada de espaldas y lamiendo los cojones de su amante, que tiene sentado a horcajadas sobre su pecho; estira los brazos y con las manos acaricia las tetillas de su macho...

Pelirroja... peligrosa (2ª parte)

Vuelve a empezar, pero sólo hasta la mitad. Es igual, me está haciendo una mamada cojonuda. Se me pone otra vez como un yunque, y noto un cosquilleo de placer en toda mi columna vertebral. Parece que le empieza a coger el tranquillo, porque la chupa de puta madre, con la lengua, apretando con los labios al salir, besándola casi...

La visita

Ella, agradeciéndome la labor prestada, me desnudó y con ambas manos comenzó a jugar con mi pene semi erecto y también completamente rasurado. A la vez que sus manos subían y bajaban por mi miembro, su lengua se paseaba por mi pubis, ingles y escroto de una manera magistral. Lo agarró con una mano y lo metió en su boquita...

Grata sorpresa (4)

Retiré por completo el plug sustituyéndolo con mi verga, le solté las manos de la espalda y le mandé masturbarse con una mano mientras que con la otra quería que se apretara los pezones, mientras la cogí de la cintura para poderla encular mejor, de nuevo volvió a pedirme permiso, esta vez se la negué, esta vez quería ser yo...

Luna de miel en las calles

–Confía en ti es todo –le respondí tratando de afianzar más la conversación. –Pero sus pechos andan casi de afuera –dijo riendo. –¿A poco sale así a la calle también? –me preguntó intrigado. –Si, de vez en cuando, o se pone minifaldas, a veces se atreve a andar sin calzón –le recalqué. –Pero sé que es mía por...
de 1974
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