La tanga de mi nueva amiga
Ya estando dentro de su cuarto pude ver la cama donde ella había dormido esa noche y donde mis fantasías pudieron volverse realidad, hice lo mismo que en el cuarto de mi hermana, buscar el cesto de ropa sucia, y esta fue la confirmación de que ahora tenía un fetiche con la ropa interior usada, fácilmente encontré sus bragas usadas...