Julia, la farmacéutica (14): Con el mayordomo en su habitación
Me hace caso y veo que su verga está algo más que morcillona. Me quito la blusita y le ofrezco mis pechos, aun con el sostén, para que me los magree y también me los chupe. Él se abalanza sobre mis tetas y yo suspiro y gimo de placer mientras me las acaricia, me las besa, me las lame, babea...