Los pies de mi ex Mireya
Alcé su rostro y le di un beso en los labios, ella me tomó del cuello y alargó el beso mientras yo seguía acariciando sus pies, estaban un poco ásperos y podía sentir la tierrita en sus plantas. Movido por la lujuria y asegurándome de que nadie nos viera me senté frente a ella, tomé su delicado pie y di...