Mi primera vez como sumisa
Se salió de mí dejándome caer exhausta desmadejada sobre la cama. Se subió los pantalones, puso la camisa dentro de ellos, se recostó en la cama y me dijo: “párate allí” señalando a unos pasos de la cama. “vas a ponerte de espaldas a mí y de frente al ropero, con las piernas abiertas, agachándote un poco, y apoyas las...