Ya no más
Me apoyó contra la pared con el cuerpo. Olía a perfume, a hombre. La barba me rozó el cuello y sentí esa electricidad que siempre me atraviesa cuando sé que algo está mal y lo quiero igual. —Ali… —me dijo bajito, como si decir mi nombre fuera un permiso. —No —le dije—. Acá no. Era un no real. Me...