Rescatando a mi hermana y masturbándola
Era un día fresco de otoño, la tarde degradaba en tonos naranjas y los últimos rayos de luz reverberaban en su campera elástica de cuerina. En el patio trasero de la casona abandonada, dos muchachos sujetaban firmemente por los brazos a Laura. Resignada, ella no ofreció resistencia, de todos modos habr&i...