Cómo logré cogerme a mi prima (capítulo 2)
Esa noche ambos nos fuimos a dormir un poco confundidos. Al otro día, ella se paró muy temprano, tocó mi puerta, y solo dijo: “ya me voy primo, te veo luego”. A lo que yo, medio adormilado, solo contesté: “espera, Anna”. Pero ella bajo rápidamente las escaleras y luego gritó...