Mi suegro, Adela y yo
Sin hablarlo entre nosotras, nos pusimos en posición invertida y comenzamos a comernos los coños, nos había salido de forma espontánea un delicioso sesenta y nueve, pero ni suegro no era de mirar, se puso detrás de Adela, y mientras yo le comía el coño él se la metió por ahí, yo estuve un rato, lamiendo sus sexos y luego...