Verano del 84 (Capítulo 2)
Lo prohibido se volvió rutina. A la siesta, a veces antes del almuerzo, un orgasmo o dos. Hasta desarrollamos un “plan de contingencias” por las dudas. En la cama que no se usaba, pusimos un tablero de ajedrez con una partida por la mitad. Susi siempre debía traer sus remeras largas que la cubrirían r&aacu...