La bióloga y el pescador (1)
La mano de don Eusebio se movió. Inconscientemente, se ajustó los huevos, apretando su erección a través de la tela. La linterna se movió con él, trazando un círculo de luz sobre el muslo de Sara, que se movió ligeramente, emitiendo un murmullo incoherente en sueños. Nos quedamos quietos, ambos conteniendo la respiración. Cuando...