Irix: El gemido de la culpa (Cap. l): Una ruptura mortal
Era una noche lluviosa que no inspiraba a hacer más que tumbarse a la cama a ver videos en internet o bien, a leer un buen libro. Irina se encontraba en la recamara de su casa con su laptop, como siempre, actualizando su diario confidente con la última gran novedad de su vida.
Querido diario: Lo hemos dejado. Oficia...