Seducida por el verdulero (1)
Le bajé el celular, obligándolo a mirarme. Le di un beso, con lengua, empujándome contra él. Sentí que se le endurecía un poco bajo el pantalón de pijama. —Podríamos aprovechar… —dije, bajando mi mano y frotándolo suavemente. Suspiró. —Bueno… dale… pero rápido —respondió, ya con tono resignado. Me subí sobre él...