Un tesoro reservado
Un tesoro bajo el pijama guardo,
sólo para mi esposo reservado,
únicamente por él disfrutado;
en cuanto entra por la puerta yo ya ardo.
Es como si resonara un petardo;
corro hacia él y quiero estar a su lado.
Me rozo con su cuerpo musculado;
su polla aumenta y ya es ...