Relatos Porno

Los mejores y más excitantes Relatos Porno publicados por una amplia comunidad de autores y autoras con miles de relatos donde elegir.

Relato destacado

Relatos Porno » Pag. 17

Mi gusto culposo y el más sabroso

Me besaba locamente, y le dije que me deje montarlo, quería sentir su verga en mi vagina, y él encantado se acomodó y cuando yo empecé a introducirme lentamente su verga y luego di un sentón que llegué hasta el fondo, Alex me decía cuán delicioso era sentir mi interior tan apretadita que era y comencé a moverme, él tenía...

Avería, calor, y...

Hice un esfuerzo para no soltar los cables, y en menos de un segundo noté como sus manos ladeaban mi pantalón se clavaban en ambas caderas, al tiempo que una polla húmeda se abría paso entre mis nalgas, para invadir mi coño que también se encontraba ligeramente lubricado. Solté los cables y lancé un suspiro profundo como respuesta...

Universitarias a la cama: Fernanda

-¿Quieres chuparla? –le digo. Fernanda se baja colocándose de rodillas y se mete mi miembro completo en la boca, que delicia, comienza a chupármela, con su lengua comienza a dibujar círculos en la punta de mi glande, lo que me hizo excitarme demasiado poniendo a mi miembro como una vara de acero. Ya no aguantaba más así que la lev...

Carlos, mi señora y yo

Culeamos hasta acabar frente a la ventana, a la vista de Carlos. Dos días después tuve que venirme a la ciudad pues mi hermano enfermó gravemente y no tiene quien lo atienda. Tuvo que operarse y yo lo acompañé los 4 días. La segunda noche, mi mujer me dice que invitará a Carlitos a cenar pues se siente sola y...

Consulta médica

Empecé a mandárselo todo, a lamer todo el tronco de su palo jugando con su cabeza y el ojito, luego bajaba y lamía sus huevos. Me subí a la camilla quedando empinada y me hice a un lado el hilo dental para que siguiera acariciando mi panocha y sus dedos también pasaban por mi culo. Me decía: —Que culo tienes...

Escribir mi convierte en confidente

Estaba a punto de eyacular, pero debía aguantar como sea, cerré los ojos y embestí con todas mis fuerzas mientras Olga mordía de gusto el coño de su madre. No podía verlo, debía resistir pero ya no pude más y avisándoles imprime más fuerza si cabe, hasta eyacular salvajemente en el culo de Olga. Fue copiosa la descarga, los tres...

Mi vecino

Su verga era más bien chica, pero erecta no era nada para despreciar. Y el tipo sabía lo que hacía. Me fue dilatando el agujerito lentamente con los dedos y luego comenzó a penetrarme. Yo lancé un gritito, que fue más por sentirme "minita", que por dolor. El guacho sabía lo que hacía. Me cogió en varias posiciones y siempre...

El sobrino de mi mujer (1)

Pongo un plato sobre mis piernas para tratar de tapar mi ya indisimulable erección cuando empieza a pasar sus fotos en ropa interior en la tele, de frente, de perfil de espaldas, haciendo mohínes, guiñando un ojo. Muestra sus increíbles abdominales y pectorales, su ombligo ovalado, la cintura estrecha, los glúteos redondos, firmes, p...

Las amigas de mis hijas

Después de recuperarme mi puse de rodillas sobre la cama y ella hizo lo mismo, nos volvimos a besar apasionadamente, llevé mi boca hasta sus tetas y se las volví a chupar, después deje de hacerlo, uní mi boca con la suya en otro beso muy intenso, mientras con mis manos volvía a acariciar sus tetas, después la volvía pedir...

La cuenta pendiente del almacenero (2 y final)

—En las tetas… ¡acabame en las tetas! —supliqué, girándome rápido y poniéndome de rodillas frente a él. Me pajeó la pija él mismo, apuntando directo al pecho. Gruñó fuerte y empezó a correrse: chorros gruesos, calientes, blancos que me salpicaron las tetas, el cuello, hasta alguna gota en la cara. Eran muchos, potentes, c...
de 1938
*Acceso rápido: Nº de página y enviar
Síguenos en X (twitter)