Un abrupto fin de semana
Alec se sentía en el mejor de los sueños: tenía entre sus brazos a Bobby, sus manos acariciaban su cuerpo y el chico le correspondía con besos. No sólo era el primer chico al que llevaba a ese lugar, también era el primero con el que sentía una química tan intensa. Alec lo volvi&oacu...