Al fin lo conseguí con mi cuñada (1 de 3)
Me fui dando vueltas para ponerme al frente de ella, siempre besándonos, yo temblaba como una hoja al viento cuando empecé a meter las manos por debajo de la bata para tocarle un pecho, comencé a acariciarlo poco a poco hasta alcanzar a rozarle el pezón duro, tieso, parado, que placer estaba sintiendo yo, y ella también pues se moví...