La mujer de mi compañero de piso
Sin analizar pensamiento alguno en mi cabeza, solo dejándome llevar por el instinto, la giré hacia mi cuarto y apenas dos pasos atrás estaba el inicio de mi cama, nos besamos y la resistencia cesó para ser anuencia, sus brazos alrededor de mi cuello eran la confirmación de que ambos no nos detendríamos, se separó de mí súbitament...