Sexo oral en parque público a un maduro basquetbolista
Muy pronto, bajé sus shorts y salió un grueso trozo de carne. No muy grande, pero con una cabeza ancha y brillante que me moría por meterme a la boca. Comencé a acariciarlo para pararlo bien, le di un suave masaje en los huevos y cuando ya estaba firme, me lo metí poco a poco a la boca. Primero solo...