Mi vecino
Su verga era más bien chica, pero erecta no era nada para despreciar. Y el tipo sabía lo que hacía. Me fue dilatando el agujerito lentamente con los dedos y luego comenzó a penetrarme. Yo lancé un gritito, que fue más por sentirme "minita", que por dolor. El guacho sabía lo que hacía. Me cogió en varias posiciones y siempre...