Pasión sobre la nieve (1): El equilibrio de la apariencia
Sofía estaba pálida, inmóvil bajo la luz amarillenta de la farola. Respiraba mal. —¿Sofía? —dijo él, alarmado. Cuando la tocó, todo se rompió. Ella se derrumbó entre sus brazos, sollozando con una violencia que lo desarmó. Allí, en medio de la calle, la mujer perfecta desapareció. Solo quedó una mujer rota, aferrada al ú...